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Córnea gruesa, ¿qué es y cuáles son sus consecuencias?

La córnea es la capa anterior o externa del ojo cuya característica principal es la transparencia y cuya función es la de dejar pasar la luz cuando ésta entra en el globo ocular, así como la de proteger al ojo de factores externos.

El grosor o espesor corneal también varía en función de cada ojo y de ello dependerá un diagnóstico u otro a la hora de valorar una cirugía refractiva, el riesgo de sufrir glaucoma o cualquier otra patología que afecte a la córnea.

La córnea gruesa en general no es un motivo de preocupación. Algunos estudios señalan que a lo largo de la vida el espesor corneal puede variar y que por ejemplo, el grosor de la córnea es mayor en pacientes jóvenes que en personas adultas.

También puede ser diferente según el área geográfica de cada población. Es el caso de la población afroamericana que presenta un grosor inferior a la raza blanca, así como en el caso de los asiáticos con menor espesor corneal que los caucásicos.

El grosor de la córnea se ha convertido, en los últimos años para los especialistas en oftalmología, en una información fundamental en los estudios preoperatorios para algunas técnicas quirúrgicas como la operación de miopía, hipermetropía y astigmatismo.

También ha cobrado un papel fundamental para la valoración de la presión intraocular (PIO), que puede variar dependiendo del grosor. Por su parte, puede ayudar a detectar algunas alternaciones las ectasias corneales o la distrofia de Fuchs.

¿Cuál es el grosor normal de la córnea?

El espesor de la córnea de un ojo adulto, como referencia general, suele estar entre 540 y 560 micras en la zona central y entre 660-700 micras en la periferia. Y ésta, como se ha comentado anteriormente, puede cambiar incluso a lo largo del día.

 En este sentido, se ha demostrado que el ambiente o determinados factores externos que puedan afectar a la calidad de la película lagrimal y, por tanto, que produzcan ojo seco, también causen un espesor corneal menor en este tipo de pacientes.

Córnea gruesa y cirugía refractiva láser,
¿qué relación hay?

Para una cirugía refractiva, la que corrige defectos refractivos como la miopía, la hipermetropía y/o el astigmatismo, tener una córnea gruesa no es inconveniente.

Si esta operación de ojos se realiza mediante la técnica Lasik, el segundo láser que empleamos en nuestros centros (Láser Excimer MEL 90) con el corregimos la graduación moldea la curvatura de la córnea por lo que es fundamental conocer el grosor previo de la misma para saber si un paciente es apto o no para esta técnica en una primera consulta preoperatoria.

En otras palabras, un candidato a una cirugía refractiva láser suele tener una graduación de hasta +5 de hipermetropía, -8 de miopía y 5 de astigmatismo, entre otros factores que son motivo de estudio preoperatorio.

A mayor graduación, la córnea será más fina y no podríamos tratarlo con láser ya que adelgazaríamos aún más el espesor.

No obstante, hoy en día existen otras técnicas como las lentes intraoculares (ICL) con las que sí podemos corregir hasta 18 dioptrías de miopía y 10 de hipermetropía, en el caso de córneas muy finas y con excelentes resultados de calidad visual.

En el caso de pacientes con queratocono, donde se ha producido una adelgazamiento progresivo de la córnea como consecuencia de una ectasia tampoco se puede realizar una cirugía ocular láser.

¿Se puede detectar el glaucoma por el espesor corneal?

Cuando un paciente tiene glaucoma, su presión intraocular es alta y con el tiempo esta condición puede afectar al nervio óptico, lo que desencadena un estrechamiento en el campo visual.

Durante una revisión rutinaria por tanto es habitual medir la presión intraocular (PIO) del ojo, lo que ayuda a detectar de forma precoz glaucoma en el ojo y para ello, la medición correcta del grosor de la córnea es necesario y está relacionado.

El tonómetro nos ayuda a medir la presión intraocular en consulta pero la información que obtenemos no sería suficiente.

Por lo que para calcularla de forma más completa y precisa se necesita a su vez un paquímetro. De lo contrario, estaríamos realizando una medición insuficiente o equivocada. Puede ocurrir que pacientes con córneas gruesas den una falsa presión alta o al revés, en córneas finas se obtenga un falsa presión baja.

Paquimetría prueba ocular
Paquimetría

Paquimetría: la importancia de medir el espesor corneal

La paquimetría es una exploración diagnóstica sencilla e indolora que se realiza con un paquímetro en consulta para que el oftalmólogo obtenga información sobre el grosor de la córnea.

Este examen de medición es bastante rápido en ambos ojos y no produce ningún tipo de molestia al paciente. Además ofrece información bastante precisa para diagnosticar ciertas enfermedades corneales, decidir si un paciente es apto o no para una cirugía refractiva, así como una de las rutinarias para el diagnóstico de glaucoma.

Los pacientes con queratocono también conocen bien esta prueba al estar relacionada su enfermedad con el espesor de su córnea. Por tanto, gracias a este avanzada tecnología se puede analizar cualquier tipo de irregularidad en la córnea.

Si notamos cualquier anomalía visual recordamos la importancia de un control oftalmológico una o dos veces año en donde se incluyan este tipo de pruebas hoy en día de gran fiabilidad y precisión.

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