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Ojos llorosos: causas y tratamiento

Ojos llorosos: causas y tratamiento

Ojos llorosos: causas y tratamiento
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Los ojos deben estar bien lubricados para mantenerse sanos, con este objetivo existe una glándula que produce las lágrimas necesarias para garantizar la lubricación del ojo. Al parpadear, la lágrima se extiende sobre la superficie del ojo y el exceso de lágrima es bombeado hacia un pequeño conducto que finaliza en la nariz.

¿Qué es el ojo lloroso?

La lágrima es imprescindible para que los ojos se mantengan sanos, pero el exceso de lagrimeo es un problema que puede causar molestias y es relativamente frecuente, tanto que sea ha convertido en uno de los motivos más recurrentes de consulta al oftalmólogo.

Tipos de ojo lloroso

Los ojos llorosos pueden presentarse adultos y en bebés.

Ojos llorosos en bebés

Los ojos llorosos son un problema frecuente en los bebés, presentándose hasta en el 20-30% de los recién nacidos.
El problema suele resolverse en gran parte de los casos de manera espontánea o mediante masajes oculares.

Si cumplido el primer año de vida, el lagrimeo persiste, se aconseja la realización de un sondaje lacrimal, un proceso muy sencillo y con un alto porcentaje de éxito.

Ojos llorosos en adultos

El lagrimeo en los adultos se produce por diversas causas. Muchas veces ocurre por obstrucción de la vía lagrimal, que transcurre desde el punto lagrimal hasta la nariz.

La obstrucción se puede presentar en cualquier punto de la vía lagrimal. Cuando existe este problema, es necesario tratarlo para evitar infecciones y que se produzca una dacriocistitis aguda que es muy dolorosa.

El tratamiento de la obstrucción lagrimal es quirúrgico mediante la llamada dacriocistorrinostomía.

Causas de los ojos llorosos

Las causas más comunes de ojos llorosos son las infecciones de las vías respiratorias altas y las alergias que afectan a la nariz, a los ojos, o ambos.

Otras causas son:

  • Sequedad ocular: las glándulas lagrimales producen lágrimas de forma refleja ante la irritación de los ojos.
  • Pestañas vueltas hacia el interior que entran en contacto con el globo ocular.
  • Párpado vuelto hacia fuera: el punto lagrimal se aleja de su posición normal impidiendo así que realice su función de drenar las lágrimas
  • Dacrioestenosis adquirida: los conductos lagrimales se estrechan. Es un problema asociado al envejecimiento.
  • Dacriocistitis: Infecciones crónicas en el saco lagrimal.

Los trastornos que irritan la córnea, tales como rasguños, úlceras corneales, cuerpos extraños en el ojo, o inflamación de la córnea, puede aumentar la producción de lágrimas.

Síntomas del ojo lloroso

El exceso de lagrimeo no es el único síntoma de los ojos llorosos, también se presenta un exceso de mucosidad, irritación e hinchazón en el ángulo interno del ojo.

Las lágrimas que se acumulan en el conducto pueden infectarse, produciendo dolor e inflamación en la parte interna de los párpados.

Diagnóstico del ojo lloroso

Al acudir a un médico este realizará una serie de preguntas al paciente sobre los síntomas que presenta y su historial médico, seguidamente llevará a cabo una exploración física, con el fin de determinar la causa de los ojos llorosos.

El médico pregunta al paciente si presenta:

  • Enrojecimiento, irritación o dolor en los ojos.
  • Prurito, secreción nasal o estornudos.
  • Molestias, inflamación o dolor en la esquina interna del ojo.
  • Otros síntomas como dolor de cabeza, fiebre, erupciones…
  • Infecciones, lesiones quemaduras o intervenciones quirúrgicas oculares, o relacionadas con la nariz o los senos paranasales.
  • Tratamiento con fármacos que pueden causar ojos llorosos.

Después de realizar estas preguntas, el médico llevará a cabo una exploración física centrada en la cara del paciente, especialmente en los ojos y la nariz, comprobando si caen lágrimas por las mejillas.

También explorará los párpados, los puntos lagrimales y la zona de las esquinas internas oculares, así como la superficie del ojo utilizando una lámpara de hendidura para observar el ojo a gran aumento. Además, comprobará si existe congestión, bloqueo, pus, secreción o sangrado nasal.

Tratamiento del ojo lloroso

Se debe tener en cuenta la causa de los ojos llorosos para determinar el tratamiento adecuado para darle solución al problema. El oftalmólogo será el profesional que indicará el tratamiento.

Cuando el problema esté causado por la obstrucción de las vías lagrimales, el tratamiento puede o no ser quirúrgico. La cirugía más común para solucionarlo es la dacriocistorrinostomía.

En los casos de conjuntivitis, el médico suele recetar un medicamento teniendo en cuenta la causa de ésta.

Si los ojos llorosos son causados por problemas de visión mal corregidos, la solución es realizar una graduación correcta y recurrir a las gafas, lentillas o incluso a la cirugía refractiva, para corregir el defecto.

Cuando el paciente sufre de queratitis, el tratamiento dependerá de la causa que la haya provocado.

Si los ojos llorosos se producen por un problema de ojo seco, existen diferentes opciones de tratamiento, desde el uso de lágrimas artificiales o geles, hasta los tapones lagrimales.

Prevención del ojo lloroso

El ojo lloroso no puede ser prevenido en la mayoría de los casos. Cuando el problema está causado por una infección nasal o una conjuntivitis, es importante tratarlos adecuadamente. También se deben evitar los traumatismos en los ojos, para prevenir la obstrucción del lagrimal.

Ante los síntomas del ojo lloroso, se debe acudir al médico a la brevedad posible para determinar la causa y recibir el tratamiento adecuado para darle solución.

Artículo elaborado por Más que médicos

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