Ojo seco

¿Qué es ojo seco?

El ojo seco o la sequedad ocular se produce por una falta de producción de lágrimas o por una mala calidad de la lágrima y por tanto, no existe una buena lubricación del ojo. Unas circunstancias que afectan a la superficie ocular compuesta por los párpados, la película lagrimal, la conjuntiva y la córnea. 

En la actualidad es una de las causas más frecuentes o motivo de urgencia más común en un servicio oftalmológico por las molestias generadas.

¿Cúal es su causa?

Pueden influir en su aparición:

  • La edad.
  • La menopausia.
  • El tabaquismo.
  • La cirugía refractiva con LASIK.
  • Medicamentos ansiolíticos, antidepresivos, anithistamínicos o anticonceptivos, entre otros.

Síntoma y diagnóstico

Algunos de los síntomas que nos pueden indicar estar ante un caso de ojo seco son: ardor, picor, enrojecimiento, sensación de arenilla y malestar al realizar tareas cotidianas como la lectura, conducción o fijar la mirada en una pantalla de televisión o similares, así como la intolerancia a las lentes de contacto.

Será necesaria la visita inmediata a su oftalmólogo ante la presencia de estos síntomas. Su oftalmólogo deberá realizarle una correcta exploración para determinar las causas de su sintomatología a fin de obtener un adecuado diagnóstico.

  • Valoramos la clínica subjetiva del paciente: sensación de arenilla, párpados pesados, escozor, pinchazos, lagrimeo, etc.
  • Exploración en lámpara de hendidura: observamos la presencia o ausencia de menisco lagrimal (remanente de lagrima formado entre la superficie del globo ocular y el parpado inferior), el estado de las glándulas de Meibomio (encargadas de segregar el componente lipídico de la lágrima), la presencia de pequeñas erosiones en la superficie ocular, etc.
  • Medimos el tiempo de ruptura de la película lagrimal: BUT (“break-up time”). Medimos el tiempo que transcurre desde el último parpadeo hasta que aparece alguna zona seca en la córnea.
  • Medimos la producción de lágrima: test de Schirmer. Colocamos unas pequeñas tiras de papel secante en el fondo de saco conjuntival durante 5 minutos y se mide cuanto papel se ha humedecido.

Tratamiento

Al tratarse generalmente de una patología ocular crónica y progresiva, el tratamiento suele ser a largo plazo. El mejor tratamiento y más extendido en este sentido es el uso de lágrimas artificiales y que además no impide que se sigan produciendo las lágrimas naturales del ojo.

No obstante el paciente afectado por ojo seco deberá tener en cuenta las siguientes indicaciones:

  • Higiene palpebral a diario.
  • Evitar ambientes con mucho humo, polvo o similar.
  • Usar gafas protectoras.
  • Dieta rica en Omega 3 como los frutos secos o el pescado azul.