Rejuvenecimiento facial

Te presentamos las técnicas más novedosas que hemos incorporado en Oftalvist para frenar el paso del tiempo y para que tu piel parezca más joven.

Toxina botulínica o bótox

La toxina botulínica de tipo A es una neurotoxina elaborada por el Clostridium botulinum, que tiene la capacidad de producir parálisis muscular. Su uso en dermatología estética es selectivo sobre ciertos músculos faciales que, debido a su contracción, producen arrugas dinámicas o de expresión.

Con dosis mínimas de toxina logramos la relajación de estos músculos, consiguiendo en el rostro suavizar la mirada, rejuvenecerlo e impedir la formación de más arrugas. Su efecto es reversible, con una duración aproximada de 4 a 6 meses. Se administra con una aguja muy fina, por lo que no necesita anestesia. También está indicada en el tratamiento de la hiperhidrosis axilar o palmo-plantar, con resultados muy satisfactorios.

Rellenos con ácido hialurónico

El ácido hialurónico es un polisacárido, componente esencial de la dermis, cuyas propiedades son la humectación y la firmeza de la piel. Cuando envejecemos vamos perdiendo la capacidad de producción de ácido hialurónico, de forma que disminuye la retención de agua, se reduce el volumen y aparecen las arrugas. Su uso en dermatología estética consigue los efectos de hidratación, reducir arrugas, surcos, depresiones, voluminizar y mejorar la calidad de la piel y cicatrices, a través de la bioestimulación. Son de duración variable y reabsorbibles.

Mesoterapia

Consiste en la aplicación de pequeñas infiltraciones de sustancias como vitaminas o ácido hialurónico en las capas superficiales y profundas de la piel, hidratando y estimulando la formación de colágeno y elastina. Con ello se consigue mejorar la flacidez, arrugas, luminosidad, el acné y sus secuelas, y prevenir el envejecimiento.

Luz pulsada intensa (IPL) (Ellipse® Multiflex+)

La luz pulsada consiste en una energía lumínica policromática que abarca varias longitudes de onda, pudiendo actuar sobre diferentes cromóforos. Este hecho permite una gran versatilidad, pudiendo tratar diferentes enfermedades, desde lesiones pigmentadas o vasculares hasta fotodepilación y fotorrejuvenecimiento.

Dentro de las indicaciones de la luz pulsada intensa se encuentran:

  • Lesiones vasculares.
  • Angiomas.
  • Poiquilodermia de Civatte.
  • Telangiectasias.
  • Rosácea.
  • Cuperosis.
  • Lesiones pigmentarias.
  • Lentigos solares.
  • Queratosis seborreicas.
  • Fotorrejuvenecimiento: El fotorrejuvenecimiento de la piel, que es un proceso no-ablativo que usa IPL de baja fluencia para tratar los efectos y discromías del sol causados en la piel de la cara, cuello, escote, brazos, hombros y el dorso de las manos. A la vez, aporta una mejora considerable en la textura, luminosidad y calidad de la piel.
  • Fotodepilación.

Galería de imágenes Rejuvenecimiento facial