Degeneración macular (DMAE)

¿Qué es la Degeneración Macular (DMAE)?

La DMAE es una enfermedad neurodegenerativa y hereditaria que afecta a la zona de máxima visión de su retina, llamada MÁCULA. Es la causa más frecuente de ceguera por encima de los 50 años en España, con una frecuencia que aumenta exponencialmente a partir de los 70 años.

Existen diferentes tipos de DMAE:

  • Drusas: Son los signos iniciales de la DMAE. La diferencia entre los distintos tipos de drusas (duras, blandas o reticulares) hace que sea previsible el riesgo de que la DMAE avance, por lo que su evaluación por un experto es esencial desde fases muy precoces.
  • DMAE seca o atrófica: Es la forma más frecuente de DMAE avanzada, y se caracteriza por una progresión lenta pero constante a lo largo de los años hasta conducir a la pérdida de visión central. Es importante evaluar el tipo de atrofia y las drusas asociadas a ella para identificar el riesgo de progresión de la enfermedad.
  • DMAE húmeda o exudativa: Es la forma más grave de DMAE, y se caracteriza por el inicio brusco de alteraciones en la visión por hemorragias y acúmulo de líquido en la mácula.

En pacientes con un ojo afectado por DMAE, el riesgo de que el ojo bueno también se afecte es de hasta el 100% antes de los 5 años.

¿Cómo sé si tengo DMAE? Exploracion del fondo de ojo

Los síntomas que van apareciendo progresivamente son la dificultad para la lectura, la deformidad en las imágenes (metamorfopsia), o las manchas oscuras en el campo de visión central. El diagnóstico se realiza en base al examen por un oftalmólogo experto en DMAE combinando el aspecto del fondo de ojo, los signos que aparecen en el escáner de la mácula mediante la tomografía de coherencia óptica (OCT) y mediante la angiografía por OCT.

Síntomas y diagnóstico de la Degeneración Macular (DMAE)

Las formas iniciales de DMAE no producen ningún síntoma, y por eso es importante revisar periódicamente el fondo de ojo a partir de los 50 años, sobre todo si hay antecedentes familiares de DMAE.

Los síntomas más frecuentes son:

  • Borrosidad de la visión central, con dificultad para leer, ver la televisión, pagar con monedas.
  • Sensación de ver las líneas rectas torcidas (los marcos de las puertas y ventanas, la televisión, las farolas).
  • Dificultad para apreciar las profundidades o las alturas, adquiriendo los objetos formas y tamaños anormales, por lo que tendrá dificultad para bajar escaleras, colocar objetos.
  • Manchas oscuras en el campo de visión central.

Test de Amsler

La rejilla de Amsler es un sencillo test que utilizan los oftalmólogos para evaluar la visión e identificar un problema de degeneración macular. Consiste en un recuadrado compuesto por un enrejado de líneas rectas idénticas y paralelas que tiene un punto en el medio.

Para hacer el test debemos colocar la rejilla aproximadamente a unos 30 ó 40 centímetros de los ojos y fijar la mirada en el punto central tapándonos alternativamente cada ojo sin ejercer presión. Las personas que usen lentillas o gafas para leer deben ponérselas para realizar correctamente la prueba. 

La persona afectada por DMAE no ve las líneas rectas sino onduladas, deformadas, blanquecinas, turbias e incluso como si le faltaran trozos al enrejado, y el punto central como si fuera una mancha en mitad del recuadro:                                

  • Colóquese a unos 35 cm de distancia del ordenador.
  • Sin quitarse las gafas si las usa, cúbrase un ojo y mire el punto del centro de esta rejilla.
  • A continuación, repita el mismo ejercicio con el otro ojo. 
  • Compruebe si las líneas alrededor del punto o algún área de la rejilla aparecen onduladas o deformadas. 

Factor de riesgo de la degeneración macular (DMAE)

El principal riesgo es la edad, ya que a partir de los 50 años la probabilidad de padecer DMAE aumenta progresivamente. Otros factores de riesgo son el género femenino, el tabaquismo, la raza blanca, el color claro de los ojos, los antecedentes familiares de DMAE o la obesidad.

Por otra parte, el aspecto del fondo de ojo examinado por un experto en DMAE tiene en la mayoría de casos un gran valor en la estimación del riesgo de padecer la enfermedad. El tipo de coloración de la mácula y el tipo de depósitos (drusas) que van apareciendo con la edad como consecuencia del envejecimiento macular son importantes a la hora de recomendar una pauta de seguimiento para poder realizar un diagnóstico precoz de la DMAE.

Por lo tanto, para reducir el riesgo de padecer DMAE es importante protegerse siempre de la radiación ultravioleta con gafas de sol, dejar de fumar y mantenerse en el peso adecuado y en forma.

Tratamiento de la degeneración macular (DMAE)

  • La DMAE atrófica no tiene todavía tratamiento, aunque estamos realizando ensayos clínicos con distintos medicamentos para ralentizar su progresión con resultados prometedores.
  • La DMAE neovascular sí tiene tratamiento. De hecho, la correcta administración de los medicamentos antiangiogénicos inyectados en el interior del ojo (inyecciones intravítreas) permite evitar la ceguera en más del 95% de casos, y recuperar visión en uno de cada tres casos.

De este modo, los tratamientos con inyecciones intraoculares para la forma húmeda o exudativa de la DMAE consiguen evitar la pérdida de visión en más del 90% de casos. Pero esto se consigue con un seguimiento y tratamiento apropiado. Se necesitan al menos 7 inyecciones durante el primer año, y al menos 5 inyecciones durante el segundo año. Las inyecciones deben iniciarse de manera INMEDIATA tras el diagnóstico y el seguimiento debe hacerse mensual. De lo contrario, no se puede obtener el beneficio que las inyecciones intraoculares han demostrado tener para la DMAE.

Es importante que un especialista en DMAE analice cada caso individualizado y planifique el tratamiento más conveniente para conseguir EVITAR la ceguera.

Puedes informarte de los planes personalizados de tratamiento para evitar la ceguera por DMAE en tu clínica Oftalvist.

PREGUNTAS FRECUENTES

La degeneración macular ¿Se cura?

La degeneración macular de tipo seca hoy en día no tiene tratamiento. Sin embargo, la de tipo húmedo, gracias a las inyecciones de fármacos antiangiogénicos sí puede inactivarla pudiendo recuperar el paciente hasta el 100% de la visión los tratamientos, de ahí la importancia de la detección precoz de esta enfermedad, el control y el seguimiento de cada caso. 

¿La degeneración macular (DMAE) produce una ceguera total?

No. Si un paciente tiene como única patología ocular una DMAE nunca se quedará totalmente ciego. Como ya se ha explicado, sólo se deteriora la visión central, permaneciendo normal la visión periférica.

¿Existe algo que pueda hacer por ver ligeramente mejor si tengo degeneración macular?

Sí. Por ejemplo, puede intentar utilizar su visión periférica intentando mirar ligeramente por encima del objeto que usted quiere ver.

¿Podría ver mejor si me pongo unas gafas nuevas?

Probablemente no. Unas gafas más potentes no pueden reparar el daño que hay en la retina. El ojo se comporta como una cámara de fotos, las gafas serían el objetivo y la retina sería la película. Teniendo en cuenta este ejemplo, podrá entender que nunca conseguirá buenas fotografías si la película está alterada, aunque usted utilice un objetivo estupendo. Sin embargo, existen lupas (algunas dotadas de iluminación), telelupas, y otras ayudas de baja visión, que capacitan a muchos pacientes a realizar tareas tales como leer periódicos, o visualizar las señales en las calles o los establecimientos públicos. Cuando intente leer trate de tener buena iluminación que vaya dirigida directamente al papel que quiere leer. Intente cambiar sus bombillas por otras más potentes. Si su visión empeora a la luz del día, utilice gafas de sol, preferiblemente de color marrón.

Me cuesta reconocer los rostros ¿tiene que ver con la degeneración macular?

Cuando a una persona le cuesta reconocer los rostros, significa que tiene una alteración en la mácula. La mácula es la zona de la retina que se encarga de la visión de los detalles y cuando hay un problema en esta zona, uno de los síntomas que vamos a notar, es que nos cuesta desarrollar tareas que necesitan precisión, como leer, escribir, conducir, coser o desarrollar otras tareas de detalle, además de problemas al reconocer las caras. Notaremos que no podemos reconocer los detalles de la cara de la persona cuando nos fijamos en ella, pero sí que vemos con mayor claridad, el resto del cuerpo y los objetos que hay alrededor, siempre que, las demás zonas de retina están sanas.

¿Qué son las drusas?

Según donde las identifiquemos existen dos tipos de drusas. Por un lado, las papilares, son aquellas que se encuentran en la parte del nervio óptico del ojo que está en contacto con la retina. No están relacionadas con la edad por lo que pueden aparecer en los niños. Y el otro tipo son las drusas maculares, son aquellas que se localizan en la mácula y representan uno de los síntomas más comunes de la degeneración macular asociada a la edad. En el caso de las drusas papilares es importante detectarlas a tiempo ya que pueden ser una señal de alarma de la evolución de nuevas enfermedades visuales.