Retina y Mácula

La Unidad de Retina y Mácula de Oftalvist, compuesta por un grupo de profesionales de amplia experiencia en retina médica y quirúrgica, es la encargada de los problemas del fondo de ojo y la retina.

Por eso es importante primero definir y entender cómo funcionan estas partes fundamentales del ojo ya que muchas patologías retinianas son algunas de las causas principales de ceguera en nuestro país, siendo muy importante por tanto la detección precoz de las mismas.

Además, muchas de ellas están relacionadas con el envejecimiento de la población lo que justifica la importancia del control y seguimiento de todas estas enfermedades cuya prevalencia en Europa se calcula en unos 1,7 millones de personas. 

¿Qué es la retina?

La retina es el órgano sensorial del ojo, donde se proyectan las imágenes percibidas, se procesan en forma de impulso nervioso que sale por el nervio óptico.

Es como “la película de una cámara”. Constituye la capa mas interna en la parte posterior del ojo. Las imágenes penetran a través de nuestra pupila, pasan por el cristalino y son enfocadas por la retina. Esta las convierte en señales eléctricas y las envía a través del nervio óptico al cerebro.


Las patologías más frecuentes de la retina son la degeneración macular (DMAE), la retinopatía diabética y las trombosis venosas. Tiene alta frecuencia el desprendimiento de retina, la membrana epirretiniana y el agujero macular. Siendo estas últimas de resolución con cirugía.

Por su parte, el vítreo es una sustancia gelatinosa situada entre el cristalino y la retina que mantiene la forma del ojo. El deterioro de este gel vítreo da lugar a condensaciones o aglutinaciones que pueden proyectar sombra sobre la retina y dar lugar a la conocida visión de “moscas volantes” o miodesopsias.

Hay múltiples patologías que afectan al vítreo, como los desprendimientos de vítreo, y las pérdidas de su transparencia como las hemorragias vítreas.

Estructura de la retina

La retina está formada por un entramado de células nerviosas que se trasladan desde el cerebro hasta el nervio óptico. A continuación detallamos cuál sería la distribución anatómica del fondo del ojo: 

Papila óptica

La papila óptica o punto ciego es una zona circular situada en el centro de la retina (la cabeza del nervio óptico), donde se agrupan todas las prolongaciones de las neuronas para llevar el impulso hacia el cerebro. Carece de sensibilidad a los estímulos luminosos al carecer de conos y bastones. 

Arteria y vena de la retina

La arteria y las venas de la retina son las encargadas de nutrir las capas más internas de la retina. 

Mácula

La mácula lútea es la parte más importante de la retina ya que nos permite ver con la máxima agudeza visual. Se trata de una pequeña área situada justo en el centro de la retina, por lo que es la encargada de nuestra visión central pero también de la visión en detalle y en movimiento.

Gracias a la mácula podemos distinguir las caras, los colores y los objetos más pequeños. Esto se produce porque en la zona donde tenemos mayor concentración de conos (células retinianas sensibles a la luz) se encuentra precisamente en la fóvea.

Fóvea

La fóvea es una hendidura poco profunda y amarillenta situada en el centro de la mácula, por lo que es responsable de la mayor parte de la agudeza visual total. Es el lugar donde se enfocan los rayos de luz que llegan a la retina. 

Retina periférica

La retina periférica es la nos permite la visión a nuestro alrededor. Es decir, si alguien nos observa fuera de nuestro foco central de visión, esta parte de la retina nos permite reconocer la forma y silueta gracias a este campo de visión periférica. 

Vítreo

El interior del ojo, o globo ocular, está relleno de un humor o líquido vítreo compuesto de colágeno, agua y ácido hialurónico. Este líquido es totalmente transparente y está pegado a la retina. Con el paso del tiempo el vítreo al igual que nuestro organismo, también sufre un proceso de envejecimiento y, como consecuencia, pueden aparecer patologías asociadas como las moscas volantes.

Esto ocurre principalmente a partir de los 50, cuando la consistencia del humor vítreo se hace más líquido, se desplaza con mayor facilidad dentro del ojo, se despega de la retina y se producen los desprendimientos de vítreo.  

Factores de riesgo de la retina

La edad, la diabetes, la miopía y los traumatismos son los factores más frecuentes en el desarrollo de patología retiniana. En otras ocasiones no hay un factor de riesgo específico. También los antecedentes de problemas oculares en el ojo contralateral o antecedentes familiares (muchas veces relacionados con la miopía).

De hecho, se llama miopía magna a la miopía con más de 6 dioptrías de graduación que asocia cambios neurodegenerativos en la retina y en la mácula.

Es importante señalar en este sentido las oclusiones venosas que afectan a las venas de la retina, producen una pérdida repentina de visión central sin dolor. Cuando afectan a la vena principal de la retina se pierde visión en la totalidad del campo visual.

Los principales factores de riesgo para desarrollar una trombosis de venas de la retina son la hipertensión arterial y el glaucoma. 

Síntomas de patologías en la retina

Lo más frecuente es la aparición de moscas volantes, sombras o destellos, así como la visión borrosa. También la distorsión o metamorfopsia. Todos estos síntomas pueden indicar la presencia de alguna patología relacionada con la retina o mácula.

Enfermedades de la retina

Esta área de nuestra Unidad de Retina y Mácula tiene como objetivo el diagnóstico y tratamiento de las siguientes enfermedades más frecuentes de la mácula. Para más información haz clic sobre cada una de ellas: 

Diagnóstico de enfermedades en la retina

Para el diagnóstico correcto de estas y otras patologías relacionadas con la retina, son necesarias exploraciones exhaustivas del fondo de ojo con tecnología sofisticada y pruebas específicas propias de la consulta moderna de un oftalmólogo especialista en retina y mácula que en muchas ocasiones favorecerán la detección precoz de estas enfermedades, alguna de ellas, principales causas de ceguera en España:

Tomografía de Coherencia Óptica de alta resolución (OCT)

La Tomografía de Coherencia Óptica (OCT) es una  prueba diagnóstica no invasiva que no requiere dilatación pupilar que se realiza mediante un escáner selectivo de la retina y el nervio óptico. Se obtienen imágenes con gran detalle de la retina y la mácula para detectar cualquier cambio anatómico producido.

Angiografía por OCT

Uno de los mayores avances en el ámbito de la Tomografía de Coherencia Óptica es la llegada de la  Angio-OCT.  Se trata de una prueba no invasiva e indolora que nos permite realizar una angiografía de la circulación del ojo sin necesidad de inyección de contraste, evitando así los riesgos que esta técnica suponía hasta el momento, al mismo que tiempo que recibimos gran cantidad de información sobre la estructura de los vasos sanguíneos de la retina de forma cómoda para el paciente. 

Autofluorescencia

Las imágenes de autofluorescencia del fondo del ojo son una técnica no invasiva que proporciona información detallada del surgimiento y evolución de enfermedades retinianas complejas y hereditarias como por ejemplo la DMAE. Proporciona por tanto información sobre la fisiopatología de la enfermedad y permite comprender la naturaleza de las enfermedades maculares y retinianas para que el oftalmólogo realice diagnósticos más exactos. 

Angiografía con contrastes

La angiografía con contrastes es un procedimiento diagnóstico para el estudio de la vascularización de la retina.

Tratamiento de enfermedades en la retina

Para el tratamiento de estas patologías contamos con distintos medicamentos que pueden administrarse vía oral, intravenosa o en forma de colirio. No obstante, exponemos a continuación algunas técnicas que han mejorado cualitativamente la efectividad de nuestros resultados: 

Terapia antiangiogénica (tratamiento farmacológico)

Las enfermedades oculares que trata la terapia antiangiogénica en oftalmología son la degeneración macular de tipo húmeda (DMAE), la retinopatía diabética, junto con el edema macular diabético y las alteraciones producidas por las oclusiones vasculares producidas por la retina y la coroides.

Este tratamiento de inyecciones intravítreas debe realizarse en un ambiente y con materiales totalmente estériles. El procedimiento es muy corto y se realiza a través de una micro-aguja.

Se inyecta una pequeña cantidad de este fármaco, generalmente en la parte inferior temporal del globo ocular. La recuperación es inmediata y el paciente puede volver a su vida normal en las próximas horas.

Los nuevos fármacos en la actualidad reducen el número de intervenciones y mejoran su efectividad. Además, será fundamental un examen oftalmológico completo previo mediante pruebas diagnósticas como la OCT y la angiografía.

Fotocoagulación con láser

Otra de las novedades es un nuevo láser para el tratamiento de las enfermedades de la retina que está diseñado con unos patrones específicos para cada enfermedad realizando así un tratamiento más confortable con mínimas molestias y más rápido, en el caso de necesitar fotocoagular partes de la retina como en casos de retinopatías diabéticas, agujeros y desgarros que puedan aparecer en la retina para evitar así el riesgo de un desprendimiento de retina.

Vitrectomía

La vitrectomía y la cirugía escleral o retinopexia neumática se pueden utilizar para solucionar desprendimientos de retina complejos, hemorragias vítreas, agujeros maculares o membranas que crecen sobre la superficie de la retina, entre otras patologías.

La vitrectomía consiste en una cirugía de mínima incisión a nivel del vítreo, usando material especialmente desarrollado para dicha técnica. Se puede realizar frecuentemente de forma ambulante y con anestesia local, actualmente con buenos resultados en muchos de los casos.

Vitreólisis con Láser ND Yag

En Oftalvist hemos adquirido el primer láser ND Yag en España para el tratamiento de las miodesopsias o moscas volantes en casos seleccionados. Este es un problema frecuente que se produce habitualmente con la edad tras desprenderse el vítreo de la retina.

Para la mayoría de la gente esto no suele ser un problema, pero hay un pequeño porcentaje de personas para las que puede ser muy molesto al producirse un enturbiamiento de su visión. Con el nuevo láser, tenemos una nueva técnica que es no dolorosa y no invasiva para conseguir limpiar el vítreo. 

Consejos para cuidar la retina

Controles oftalmológicos anuales

Debes acudir al menos una vez al año a tu especialista oftalmólogo en retina. Este especialista, mediante exploraciones diagnósticas por imagen avanzada (OCT) puede prevenir, controlar y hacer un seguimiento de tu enfermedad, en el caso de padecer alguna patología relacionada con la retina, el vítreo o la mácula.

Buena iluminación de tu entorno 

Reducirás así la fatiga visual al leer sobre los dispositivos electrónicos principalmente.

Proteger los ojos de los efectos nocivos del sol

Con gafas de sol homologadas nos protegemos de los nocivos efectos de los rayos ultravioletas del sol en los ojos  tanto en invierno como en verano.

No frotarse los ojos

Ante cualquier contaminación ocular por agente externo lo más inmediato que se debe realizar es lavarse con agua limpia y en abundancia pero en ningún caso frotarase enérgicamente los ojos.

Alimentación sana

Para mantener una buena función visual y prevenir el envejecimiento ocular, una dieta rica en antioxidantes y nutrientes evitarán el aceleramiento de cualquier patología asociada a la retina que amenace la pérdida de la visión. A continuación te contamos qué alimentos incluir en tu dieta para fortalecer la retina:

  • Ácidos grasos Omega 3

    Las grasas omega -3 DHA se encuentran en la retina. Proporcionan soporte estructural a las membranas celulares que aumentan la salud ocular y protegen la función de la retina. Consumir una dieta rica en omega 3 puede retrasar enfermedades de la retina.

  • Carotenoides

     La luteina y la zeaxantina se encuentran en los vegetales de hojas verdes. Actúan como un filtro solar natural en el fondo de ojo y ayudan a proteger nuestra visión de los efectos dañinos del sol. Además previenen la pérdida de visión que se produce con el paso del tiempo.

  • Oligoelementos

    Contribuyen a detener el deterioro de la visión. Por ejemplo, el Zinc juega una importante función en el metabolismo de la retina por sus altos niveles de minerales y permite a la vitamina A crear un pigmento llamado melanina que protege nuestros ojos.

  • Vitamina E

    Es un antioxidante natural que contribuye a prevenir o retrasar enfermedades como la visión con cataratas o la DMAE. Algunos ejemplos son el aguacate, las espinacas, las acelgas, los cacahuetes y el aceite de oliva.

  • Vitamina A

    Se encuentra en las células fotosensibles de la retina, los conos y los bastoncillos. Una cantidad inadecuada de vitamina A puede provocar la presencia de puntos blancos en la conjuntiva. También favorece la generación de pigmentos esenciales para la retina. Nos ayudan a tolerar mejor los rayos ultravioletas del sol.

  • Vitamina C

    Previene patologías maculares como la DMAE. Además de contener estos últimos flavonoides, una suerte de antioxidantes que previenen la acumulación de los radicales libres causantes del envejecimiento de las células oculares y lesiones internas del ojo.

Galería de imágenes Retina y Mácula

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Cuál es la función de la retina?

La retina tiene la misión de transformar la luz que recibe en un impulso nervioso hasta llegar al cerebro pasando por el nervio óptico, para ver las imágenes tal y como las percibimos. Esa luz entra por la córnea, pasa por la pupila y el cristalino, hasta llegar a la retina. 

¿Por qué la retina invierte la imagen?

La inversión de la imagen se produce en el cristalino fundamentalmente, de modo que a la retina llega la imagen ya invertida. Por otra parte, es la disposición de las fibras nerviosas que emite la retina hacia el cerebro las que desinvierten la imagen para que su interpretación a nivel del cerebro sea la correcta.

¿Por qué la retina es negra?

La retina no es negra, sino transparente. Gracias a ello podemos ver, porque de lo contrario la imagen no llegaría a la retina. El epitelio pigmentario de la retina contiene gránulos de pigmento que sí lo hacen oscuro, pero está situado por debajo de la retina. 

¿Por qué la retina presenta colores brillantes?

Los brillos que aparecen en las fotografías de la retina se deben a la reflexión de la luz en la hialoides posterior del vítreo, firmemente adherida sobre todo en la infancia a la superficie de la retina. Fuera de esto, los brillos en la retina traducen enfermedades de la interfase entre la retina y el vítreo, como por ejemplo las membranas epirretinianas maculares. 

¿El colesterol y la hipertensión pueden afectar a la retina?

Entre los distintos problemas de salud que pueden provocar el colesterol y la hipertensión arterial, están aquellos que afectan a la salud ocular.  En este caso pueden llegar a desencadenar enfermedades con pérdidas irreversibles de la visión. Tanto un factor como el otro pueden originar alteraciones en el flujo sanguíneo de la zona ocular lo que provoca una disminución de oxígeno en los tejidos oculares. Esto puede llegar a afectar a la arteria central de la retina produciendo un infarto retiniano u oclusión de la arteria retiniana. 

¿Por qué sangra la retina?

La retina no puede sangrar, sino que lo hacen los vasos sanguíneos que hay en ella. Las hemorragias pueden localizarse a diferentes alturas de la retina en función de cuál sea el origen de las mismas.

¿Cómo se puede cuidar la retina?

La retina se puede cuidar principalmente visitando al oftalmólogo especialista con controles periódicos anuales, así como con hábitos y alimentación saludable. Una dieta rica en nutrientes y antioxidantes nos ayudarán también a evitar que cualquier patología amenace una progresiva pérdida de la visión. 

¿Por qué se inflama la retina?

La retina puede inflamarse en el contexto de las conocidas uveítis posteriores. Puede producirse por causas infecciosas o autoinmunes muy diversas. Es un problema potencialmente grave que puede conducir a la pérdida severa de visión.

¿Cómo se puede fortalecer la retina?

A pesar del hábito a veces desmedido de recomendar suplementos vitamínicos para la retina, simplemente con una dieta saludable y protegiéndose de la radiación solar durante todo el año ya conseguimos prevenir significativamente el riesgo de desarrollar enfermedades. Los suplementos no están recomendados siempre ni en todos los casos.

Me cuesta reconocer los colores ¿tiene qué ver con la retina?

La retina es la capa sensible del ojo responsable de que podamos ver. En la retina existen células especializadas en detectar la luz y los colores. Estas células son los conos y bastones, que se llaman así, por la forma que tienen al mirarlos al microscopio. Las células que se estimulan con los colores se llaman conos y se localizan en la mácula. Se sabe que hay tres tipos de conos sensibles a los colores rojo, verde y azul respectivamente.
La alteración de la visión de los colores se llama discromatopsia y puede ser debida a trastornos hereditarios o adquiridos. Los pacientes con problemas de visión congénitos, lo manifiestan normalmente desde edades tempranas.

¿Qué es un edema macular cistoide?

En nuestra Unidad de Retina, Vítreo y Mácula, tratamos lo que se conoce como edema macular cistoide, una patología causada por retener líquidos en la zona central de la retina, también llamada mácula como consecuencia de la aparición de quistes en forma de pétalos de flor en el ojo producida por algún tipo de inflamación. Según la gravedad se puede tratar o bien con inyección de fármaco antiangiogénico o con láser. 

¿La maculopatía en ojo de buey puede afectar a la retina?

Esta enfermedad llamada maculopatía en ojo de buey afecta principalmente a la mácula ya que se ha producido una lesión en ella. Con consecuencia, el paciente experimentará como síntomas halos concéntricos, hiperpigmentación y atrofia, lo que genera una pérdida en la calidad de la visión. Se puede tratar con terapia antiangiogénica. 

¿Qué son las drusas maculares?

Las drusas son pequeños depósitos de materiales residuales que el organismo no es capaz de eliminar mediante circulación sanguínea y por tanto suelen almacenarse en la retina o en el nervio óptico. La aparición de drusas maculares es más frecuente a partir de los 45 años. Estas acumulaciones pueden llegar a evolucionar hacia alguna forma de degeneración macular (DMAE).